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Consejos para alcanzar el equilibrio financiero

Índice
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Si queremos tener y sostener en el tiempo un equilibrio financiero en una empresa, hay que cumplir una serie de reglas básicas fundamentales para conseguirlo.

Pero, ¿conoces qué es el punto de equilibrio financiero?

Lo primero que debes considerar es que cualquier pyme o empresa para poder funcionar puede necesitar una línea de crédito o póliza que asegure la liquidez en algún momento determinado, así como cualquier pago que tenga que realizar debido a una inversión realizada.

Por tanto, es fundamental que una empresa tenga capacidad suficiente para hacer frente a los pagos que haya planificado, porque en caso contrario, tendría que optar por medidas radicales.

Pues bien, la situación donde una empresa paga de forma exacta a todos sus acreedores se conoce como estado de equilibrio financiero.

¿Cómo garantizar el equilibrio financiero?

Los aspectos a tener en cuenta por parte de una empresa para obtener un equilibrio financiero son:

La liquidez: se consigue cuando el activo corriente de una empresa es mayor que el pasivo corriente, ya que, se tienen suficientes recursos económicos para cubrir las deudas a corto plazo.

La solvencia: se obtiene cuando los recursos necesarios se centran en un periodo a medio y largo plazo, ya que, este condicionante mide la capacidad de la empresa para afrontar deudas con un vencimiento superior a doce meses.

Su cálculo se realiza con el ratio de solvencia, el cual, se sitúa entre el 40% y el 60% de endeudamiento, porque unos niveles superiores conllevarían a peligrar la liquidez y dañar el equilibrio financiero a largo plazo, al igual que unos niveles inferiores significarían un crecimiento reducido y una mayor capacidad de endeudamiento sin tener en cuenta la capacidad financiera de la empresa.

Por tanto, una empresa puede pasar por tres diferentes estados, según su situación financiera:

  • Equilibrio financiero, donde el activo corriente es superior al pasivo corriente y esa sería la situación ideal para una empresa.
  • El desequilibrio a corto plazo, donde el pasivo corriente es superior al activo corriente de forma gradual y podría ponerse en peligro la solvencia de la empresa.
  • Y, por último, la quiebra de la empresa, donde habrá desaparecido la liquidez y el pasivo total será mayor que el activo total, generando un patrimonio neto de la empresa negativo, y, por tanto, la única forma de pagar a los acreedores sería liquidando la sociedad.

¿Cómo podemos alcanzar el equilibrio financiero en pyme y medianas empresas?

La clave de cualquier empresa es mantener una situación de equilibrio financiero a largo plazo, pero para ello hay que primero conseguirlo. Veamos algunas medidas para alcanzarlo a corto plazo y mantenerlo a lo largo del tiempo.

Si tenemos activos que no nos resultan imprescindibles en la actividad económica de la empresa, estos generarían de forma inmediata falta de liquidez, ya que, acumularíamos bienes que no necesitamos, por tanto, sería recomendable venderlos para relajar la cuenta de tesorería de la empresa.

Los costes, a veces, también generan gastos que no has tenido en cuenta o que son muy elevados, como, por ejemplo, el suministro en telefonía, lo cual, puedes arreglar con un cambio de acreedor con precios más competitivos.

Otra forma de obtener liquidez de forma inmediata, es la ampliación de capital, aunque en este caso, sólo se consigue un apaño temporal, ya que, las obligaciones de la empresa seguirán siendo las mismas.

También puedes aprovechar los créditos de bajo interés para llevar a cabo una reestructuración de la deuda, de manera que aumente la duración para aliviar la carga del pasivo corriente.

Otra recomendación, sería invertir adecuadamente implantando nuevas tecnologías, sobre todo en el gasto de suministro, ya que, si inviertes en energías renovables, consigues un ahorro a medio plazo que puedes destinar al pago de deudas.

La conversión de gastos fijos en variables también nos permite una mejor planificación en las finanzas, como, por ejemplo, la contratación de un plan renting sobre los vehículos de la empresa, ya que, evitaría gastos imprevistos por reparaciones.

Y, por último, la creación de un fondo de contingencia nos permite destinar una parte de la tesorería para hacer frente a gastos imprevistos que puedan surgir.

En conclusión, podemos afirmar que para mantener el equilibrio financiero en una empresa hay que tener un control estricto en las finanzas, sobre todo en la tesorería.

Esto se consigue con el uso de un software de gestión y previsión de tesorería que nos permita encontrar la estabilidad y poder llevar a cabo un seguimiento diario de las cuentas bancarias en tiempo real, de manera que se eviten las situaciones de desequilibrio financiero.

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